En el marco de las celebraciones por el 116° aniversario de la fundación de Villa Ángela y el 216° aniversario de la Revolución de Mayo, los embajadores culturales salientes, Uma Otero y Tomás Aquino, compartieron sus experiencias y emociones a pocos días de culminar su mandato como representantes culturales de la ciudad. Ambos coincidieron en señalar que se trató de una etapa enriquecedora, llena de aprendizajes, encuentros y crecimiento personal.
Uma Otero expresó que vivió esta experiencia “de una manera hermosa”, destacando que formar parte de la representación cultural de la ciudad le permitió aprender y crecer. “Ahora siento esa pequeña nostalgia de dejar el reinado, pero también la felicidad de que más gente pueda sumarse y vivir esta experiencia única, formando parte de nuestra historia y de nuestra identidad como Villangelenses”, manifestó. Asimismo, recordó que decidió postularse impulsada por el acompañamiento de su familia y amigos, animándose a salir de su zona de confort vinculada a la danza.
Por su parte, Tomás Aquino remarcó el profundo significado que tuvo para él desempeñar este rol. “Este año me toca mucho más la nostalgia de dejar el reinado porque es una despedida definitiva. Se me cruzan todos los recuerdos y experiencias que espero que los nuevos representantes también puedan vivir”, señaló. Además, recordó las inseguridades que debió superar para ingresar al mundo de los certámenes culturales y destacó la importancia de dejar atrás los estereotipos vinculados a la apariencia física.
En ese sentido, Aquino subrayó que actualmente el rol de embajador cultural trasciende lo superficial y apunta a los valores humanos y al compromiso con la comunidad. “Quiero decirles a los chicos que se animen a participar de este tipo de certámenes, porque ya no se mira solamente lo físico, sino lo que cada persona tiene más allá. Hay que confiar en uno mismo y no bajar la cabeza ante las dificultades”, afirmó. También resaltó la importancia de abrir espacios de representación masculina dentro de los eventos culturales de la ciudad.
Durante la entrevista, ambos embajadores coincidieron en señalar el cariño recibido por parte de la comunidad en cada evento cultural y social en el que participaron. “Es muy lindo porque cualquiera tiene la capacidad de representar a su ciudad. Además, sos ejemplo para muchas personas y eso implica responsabilidad, empatía y compromiso”, expresó Uma. También destacaron que, si bien el rol demanda tiempo y dedicación, puede complementarse con la vida estudiantil y personal, permitiendo vivir experiencias inolvidables y generar vínculos con la comunidad.
Finalmente, desde la organización de las actividades culturales por el aniversario de Villa Ángela, se invitó a toda la comunidad a participar de los distintos eventos previstos para los próximos días y especialmente a los jóvenes a sumarse a la elección de nuevos Embajadores Culturales. Tanto Uma Otero como Tomás Aquino alentaron a las nuevas generaciones a animarse a vivir esta experiencia, destacando que se trata de una oportunidad única para representar a la ciudad, transmitir valores y formar parte activa de la historia cultural Villangelense.