En las elecciones presidenciales celebradas el 24 de Febrero de 1946 en nuestro país, se impuso la fórmula Perón-Quijano con el 53,75 % de los votos, mientras el binomio Tamborini-Mosca obtenía el 45,65 % restante. A partir de ese momento la "voluntad popular" de los argentinos hizo causa común con nuestro Movimiento durante mucho tiempo.
Sin embargo hoy, luego de la derrota electoral tanto en la Nación como en nuestra Provincia, vemos al Peronismo en una situación difícil y comprometida, donde una grave crisis de liderazgo y conducción en todos los niveles, pone en tela de juicio la unidad de conjunto y hasta nuestra misma y propia vigencia política a futuro en el corto plazo.
Durante ocho décadas los peronistas supimos resolver todos los difíciles trances que amenazaron nuestra continuidad histórica; por ello pienso que debemos desatar activamente en el seno del propio Movimiento un crudo y sincero proceso de autocrítica interna, que esclarezca a nuestros compañeros cuáles fueron o son las causas de tan nefastos efectos. Sumado a esto se debe oficiar una "renovación" que no solo involucre el defenestrar un puñado de "dirigentes ya desgastados"; porque también y a la par el Justicialismo se debe actualizar en forma urgente con nuevas ideas de acuerdo a los tiempos que vivimos, reflejando los principios y verdades fundacionales que nos legó el General Juan Domingo Perón.
ATLANTO HONCHERUK
Diputado Provincial